Amarillo. Con la cara helada detrás de un cristal prometido que más que asediarlo lo libera. Temblando apenas como las hojas del río de Ortiz. Silencioso y pensativo como un cigarro de agua y miel. La melancolía histórica que lo arrincona o lo bebe es también una forma de ver el mundo desde un sillón. Es profundamente ideológico el whisky cuando prefiere la baba a la espuma insulsa de una lengua suelta. Su domesticidad nunca es completa. Tampoco su pertenencia. Nunca nadie pudo rebajar a nombres el saber exacto y vasto de un vaso de whisky. Desde el apenas controlado oleaje que nos perfuma y abduce, el whisky destiñe el hielo que apenas lo subleva. Es casi triste. Casi pálido como el río de Saer. Apenas depresivo como el amor que se practica en la sintaxis promiscua de Onetti. Termina en nada pero antes es casi todo. Casi todo lo que importa está en un círculo profundo de whisky. Casi todo lo que no importa. Amanece herido o devenido en agua. La noche es su cielo y su límite. Su suavidad levemente ardorosa nunca es nuestra. Como un gato en el tapial su grito se oye ero no se sabe. Aunque seamos muchos estamos solos. Como siempre. Lo sabe todo de mí. Yo apenas lo desconozco y me basta. Su sabor es el de la mejor literatura. Y aunque la contiene sabe que la prescinde. Dicen que entra semidormido a la boca. Dicen que vive hasta el estómago. Dicen que tiene varios filos. Yo me acerco hasta él. Y le busco el que me deja sin ganas de matarme hasta que no se muera.
Mostrando entradas con la etiqueta inéditos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inéditos. Mostrar todas las entradas
Posted by . on 10:17 with No comments
de Pablo Natale (*)
Fotografías de gente en moto
Mr. Williams se compró una moto negra
hace un par de meses
con sus ahorros de docente
soltero y codiciado.
A veces me alcanza hasta casa
y elige siempre los caminos más complicados
se mete por calles que no conoceríamos nunca
da con plazas inesperadas y hace rodeos
que parecen meternos en el laberinto de la ciudad
y mientras tanto el frío nos cala los huesos
y eso me da tiempo para pensar en nosotros
y alejarme lentamente de esa moto negra
el pavimento roto, los charcos
las manchas de aceite desconocidas
y la voz de Mr. Williams que me cuenta
en qué consiste la novela que está escribiendo
una novela que habla sobre su vida, dice
sobre los grandes amores de su vida
sobre la forma en que se olvidó de algo
y también, me dice, sobre cómo las palabras
se desgastan de tanto repetirlas
como los malos chistes
por ejemplo ese en que la maestra le dice a los chicos
que hagan la tarea en soledad
y Soledad aparece muerta, escrita por todos lados.
Mr. Williams habla y se ríe con el casco puesto, la voz
derramándose entre la velocidad y el viento
y veo la capa de plástico que me separa del mundo
cada calle con su nombre olvidado
las ventanas apagadas
la gente escondida yéndose a dormir
los ladrillos de las casas que no me pertenecerán
nunca
y las esquinas en las que podré perderme
cuando llegue la hora y todo sea malo.
Así es que la moto dobla otra vez
y Mr. Williams habla y ríe solo.
Tenemos los cuerpos apenas inclinados
cada vez que tomamos una curva.
Así que éste es el cordón umbilical
que me lleva de vuelta a casa
y éste es el cordón umbilical
que me conecta de nuevo con el mundo
aquí está Mr. Williams
aquí estamos nosotros
polvo del polvo
sonriendo para el flash de la cámara
en la ciudad del viento.
Juguetes
Mi hermana me pregunta
si algún día me voy a casar.
No me pregunta si creo en el amor, sabe que
no podría preguntar eso.
Tiene una muñeca entre las manos y
siete muñecas en una repisa al costado de la cama.
Las muñecas: Julieta, Romea, Adefesia, Benita,
Literatura, La muerte y Doña Eterna.
Esa es mi hermana.
Caminando bajo las luces
de su vida imaginaria
haciéndome preguntas que después
le hace a sus muñecos de formas simples
y nombres rebuscados.
Así son las cosas.
Los cerámicos, el color rosa en la pared
juguetes, mi hermana, los años que quedan.
Juguetes.
Así me gustaría hablarle del amor.
(*) nació en la ruta interestatal Córdoba-Rosario en la década del 80. Publicó "Un oso polar" (Recovecos, 2008), "Vida en común" (Nudista, 2011). Colabora en diversos medios y coordina cursos de escritura. Es integrante de la banda de indie-pop Bosques de groenlandia, que acaba de sacar su primer disco.
Posted by . on 14:54 with 4 comments
1
Ser el nadador que compite solo, ser ovacionado por groupies del pochoclo punk, mirar la Tv como un niño inofensivo mientras la cresta se duerme de inacción. En Neptune City nos abandonó el glamour, nuestro alcalde es un tipo con cara de gallina, con un tic a lo Kitano, pero no alcanza, su mujer es una maestra de escuela. Algo hay en ellos que genera rechazo, debe ser el tono de voz, como si lo estrangularán, la inoperancia en la gestión, el deseo desmedido, esa cosa voraz que debe ser político, debe ser peor que ser jugador compulsivo, algo incurable. Esa gran mentira de querer ayudar a los demás. Como Miguel Angel Decleva y Roberto Trinidad, dos travestís celebres de Tv Distópica. No se puede decir que la Televisión es mala cuando de ese formato salieron Los Simpsons que fueron los que nos enseñaron a ver televisión, a ver el mundo, todo está en esa serie. Los niños juegan y escuchan Triumpahnt de Roysopp, los padres los miran jugar, sabiendo que futuro les espera, viendo una vidriera llena de cosas que nunca van a comprar. Cuando se corta la luz, empieza a nevar, y nos abrazamos a lo que sea, el aburrimiento nos come las piernas. Cada uno tiene de mascota un leopardo, caníbales desdentados de Converse. Siempre hay una nube negra sobre mi balcón.
Casanova in hell, por esos días escuchaba This Mess de Pj Harvey, Rocco me quiere echar de mi casa, le debo el alquiler y no puedo surgir, todo se desmorona.
2
Prendiéndome fuego, la ginebra apaga las luces de lo que percude. Caminar sobre huesos de costeletas. Mirar mis dos computadoras rotas. Ver todo lo que me identifica guardado en un mar virtual. La desesperación se escribe en mayúscula. Estamos ante una hipótesis de conflicto. Suena la melodía que calma. No cicatriza La vida en slide show No me cansaré de decirte esto al oído, nada va a estar bien, todo será terrible. No Future. Vivir sin desear te vuelve invencible. Invisible. Ser nadie todos los días y al otro día seguir vivo, eso te convierte en alguien. Despentes. Michel Houellebecq es comida light.
No fumo tabaco, no me gusta molestar, me gusta vivir rodeado de carnicerías y al frente de un cajero, escucho hace días Post Girl de Tosca y un tema de los 80, Difacil Rap, que arranca "Toy borracho, toy colocado", no me banco que vengan a decirme a quién debo odiar, esta es mi pared, no voy a mearle la pared a nadie. Hay un tipo de respeto que se perdió, viene cualquiera con pose de intelectual a decirte que hacer de tu vida, hay una soberbia light en la calle que enferma, valoro el talento de los tipos que dejan todo en cada post, que no tienen vergüenza, miedo a lo que dirán. Siento que gran parte de las personas que habitan una red social, aparte de ser anónimos, se parecen a los tipos que viven toda su vida de ser bandas tributos. Pienso en el que imita a Mercury, con una foto en el espejo, soñando con morir de Sida para que su vida tenga sentido. No fumo tabaco. Dos hombres entran, uno sale, dos hombres hinchados de miedo. Son las reglas dónde no las hay.
3
El delantal rojo y el cerdo inmortal burgueses que festejan cumpleaños, que desean que sus perros nunca tengan cáncer, dejan morir a los viejos arrodillados, la comida para gato
es la nueva hostia de los imbéciles, agarrarse de la mano y jugar a ser novios, mientras te chorrea desesperación, pero eso no importa a la chica de delantal rojo, ella quiere algo, no sabe que, sólo que no tiene ovarios para llevar la bomba, se cree poderosa como para tolerar el sonido de la muerte del cerdo, se cree poderosa para enamorar. El delantal rojo la protege de la envidia que no existe, “los cerdos no existen”, piensa para zafar, Nada le alcanza, la comida de gatos es la nueva hostia. Odiar al cerdo, al delantal rojo, a todo lo que no se puede amar. No blasfemes, tu madre mira este canal. El delantal rojo se cae. Y lo que queda, sólo es desesperación. La chica de la bomba en la mochila. Ella ofrece el salvoconducto. Instrucciones Inútiles para cargar una bomba. Abrazar lo que enfría y no calma, un golpe magnético y la soledad y el silencio nos volvería humano de nuevo,
volveríamos a vernos como somos. Bombas de racimo o bombas tontas
se cree que hay miles de bombas de este tipo yacendo en Kosovo. Todo es maravilloso hasta el día en que confrontas la decisión, la bomba podía explotarle en la espalda, pero ella no dejaría de bailar. La chica de la bomba guarda su sonrisa en la mochila,
sus lágrimas ayudan a los héroes. Una bomba en la mochila. Accionar la implosión.
“Una bomba puede ser algo que no explote” afirma la chica de la mochila natural blues, Para que la bomba exista debe existir un color, a la chica le gusta el azul, por Moby y Nan Goldin, no le gusta mucho hablar de eso, son sus reglas, de los que eligen no volver. Nadie confía en que la bomba gane la guerra. La chica tampoco, pero no confía en nada, sino no llevaría la bomba. Punks que quieren parecerse a Baudelaire, chicas Haneke que sin sus madres no van a mas de diez mil kilómetros
¿Quién hará explotar la bomba?
¿Mousabani, el nadador. El de Túnez, el de la revolución de los jazmines. Rumano, el hermano de nenin, el que coleccionaba fierros. Iggy Pop cantando baladas?. Parecerse a Baudelaire, dejarse el flequillo en vez de la cresta. Ya no se escupe, ahora se vomita.
Todo se parece a las enormes puertas de Mosnter Inc donde los monstruos salían a asustar chicos. El perro de mad max tiene más pelotas que cualquier cresta. Los trituraron hasta convertirlos en un fino polvo rosa. This is hardcore
Las crestas de Mad Max, anunciando el futuro, estéticos del terror y perdiendo de manera patética, sin inteligencia, Inti es performer y tiene una cresta en la concha, come el barro y pelea contra las mineras, te zapatea tu vereda y los fachos desaparecen.
Sí Inti Pujol hubiera nacido en Islandia quizás sería una Bjork, nunca lo sabremos, Islandia no tiene treinta mil desaparecidos ni hijos de puta que buscan oro con cianuro.
Hoy el punk soy yo.
Iván Ferreyra es escritor. Glass eater. Enfermero Alpinista. Sodero. Mecánico. Carnicero. Portero de edificio. Jugador de Fútbol. Escritor de horóscopos. Periodista. Gerente de whiskería. Vendedor de parcelas de cementerio parque. Vendedor de destornilladores de precisión a ciegos y gitanos. Manager de hinchas de fútbol. Editor. Divulgador de Discurso. Llenador de mariposas en la panza. Enfermero alpinista. Animador de feriados. Activista de internet. Performer blogguer. Escritor.
Posted by . on 6:12 with No comments
(poema inédito de Carlos Barbarito, especial de mimbre)
Una ligera desviación de la aguja
trastorna el fiel del amor, extravía la peonza
en su giro hacia el reposo;
por eso todo es cuidado y prevención
en la casa, pero, lo sabemos,
a una hora precisa surgirá el error.
El día caerá hacia si mismo, desinflado.
La noche se beberá, de tanta sed,
el propio hueso convertido en líquido.
Serán extranjeros hasta los ciegos
y cortado en dos el fruto
no dará jugo alguno, todo carozo.
No te veré por más que te mire.
Un caballo enloquecido entrará al cuarto
y pateará espejos y muebles.
Restos y pedazos aquí y allá,
y quienes debieran recogerlos
se distraerán buscando sus propias sombras,
ajadas fotografías en álbumes ajados,
hojas secas de remotos jardines
que desaparecieron bajo el cemento.
¿Y si, antes de ello, aunque
fuese tan sólo por desesperación,
nos buscáramos más allá de anuncios
y profecías, de trompos y brújulas,
y abrazados nos dejáramos
llevar por la marea, el tornado, las ruedas?
Una ligera desviación de la aguja
trastorna el fiel del amor, extravía la peonza
en su giro hacia el reposo;
por eso todo es cuidado y prevención
en la casa, pero, lo sabemos,
a una hora precisa surgirá el error.
El día caerá hacia si mismo, desinflado.
La noche se beberá, de tanta sed,
el propio hueso convertido en líquido.
Serán extranjeros hasta los ciegos
y cortado en dos el fruto
no dará jugo alguno, todo carozo.
No te veré por más que te mire.
Un caballo enloquecido entrará al cuarto
y pateará espejos y muebles.
Restos y pedazos aquí y allá,
y quienes debieran recogerlos
se distraerán buscando sus propias sombras,
ajadas fotografías en álbumes ajados,
hojas secas de remotos jardines
que desaparecieron bajo el cemento.
¿Y si, antes de ello, aunque
fuese tan sólo por desesperación,
nos buscáramos más allá de anuncios
y profecías, de trompos y brújulas,
y abrazados nos dejáramos
llevar por la marea, el tornado, las ruedas?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



