Cachetes Preciosos sobre la luz cenital

Ana Laura menea su enorme culo hacia la heladera, trae otro sándwich y lo mastica sonriendo. No lleva las pestañas de siempre ni el maquillaje, tiene unos cachetes preciosos bajo la luz cenital. Es todo. Su cuerpo es grande, deforme. Miro la casa, me aburro. La televisión ni siquiera está enchufada; se oye el vaivén del ventilador en la pieza de su madre, el arras­tre de las pantuflas cuando se levanta al baño. Lo demás es silencio. No entiendo cómo hay gente que se mueve en estos ambientes de aire quieto, sin música. Es una noche excelente para escuchar “Brighton past”, de Luca Prodan; Dancing girl with your cheap Fur on / you know I will forget you, / But for now dance on.

¿Cómo llegué hasta acá? No sé. ¿Qué desea Ana Laura? Tampoco. La excusa: mostrarme fotos. Las fotos sí me divier­ten. Cada tanto visito ancianas y dejo que me las muestren y hablen de ellas. Las escucho hasta que me corren sus hijos o la Policía. Lo hago por la tarde mientras cae el sol. A veces me duermo por el canto de algún pájaro lejano y el ondear de los sauces en los parques de estas señoras ricas que en algún momento del siglo pasado fueron encantadoras. Lo sé por las fotos, puedo saber lo que quiera de la gente mirándolas. Me petrifico ante las imágenes; como la madrugada en que me senté afuera del bar a esperar que Ana Laura saliera de ahí después de su trabajo. Era una niña increíble, una petiza de pelo rubio hasta la cintura. Su culo señalaba al cielo y era su­ficiente para desesperar. La miré barrer y bailar cumbia, aso­mando su carita entre las patas de las sillas sobre las mesas. Podía abstraerme de cualquier problema con sólo recordar la boca de Ana, sus comisuras sexis, sus gestos de bebota. Llo­viznaba.

Al rato vino el Anthony. Lo apodábamos así porque era igual al cantante de los Red Hot Chili Peppers. Vivía como le dictaba el culo. Una vez en su casa, corrió el televisor hasta el pasillo y dejó la puerta del baño abierta para poder ver el partido mientras cagaba. En un momento salió sosteniéndose el pantalón más o menos alto, fue a la heladera y volvió con una manzana. La comió y cagó en el más absoluto silencio. Ni siquiera cantó el gol de Belgrano que el “Perro” Albarelo había metido de afuera del área. Otra vez oí que desde el baño le pedía una tijera a la hermana. Cagaba largo, parecía una de esas impresoras de papel continuo de la época. Después le perdí el rastro, y supe que le encontraron una bolsa de merca canuta en la linterna del auto y fue en cana. Eso habían dicho. De vuelta, se sentó conmigo aunque lloviznase.

—¿No vas a entrar? —le dije.

—No, son idiotas estos pibes.

—¿Y qué hacés?

—Vine a esperar a una.

No hace falta que genere ningún tipo de intriga. Eso es mierda literaria, y lo interesante no es eso, sino contarles que Ana se fue con el Anthony.

Pasaron más de diez años. Ana Laura está un poco gor­da. A cada rato me ofrece cosas de comer y las rechazo. No hay mucho que decir, acerco el cenicero y juego con él. Llevo una hora esperando a que termine de comer y traiga las fotos. Se demora, quiere otra cosa de mí, lo presiento. Espero sin hablar y se rinde, trae las fotos y las desparrama delante.

La primera: Ana bebé en una palangana verde fusilan­do el lente con sus ojazos, sonriendo conmovedora. Huelo su cuerpito nuevo y oigo las carcajadas de media tarde en esa década extraña del país, cuando sus padres, seguramente, ce­naban mortadela a diario. Ahora con la bandera en el colegio primario, inclinada hacia adelante, disimulando las tetas. En la tercera, el padre sentado en el capó de un Renault 12 con el Liceo Militar de fondo. No digo nada. Su papá murió de cáncer hace quince años.

Ana seguía trabajando en el bar, y ya no salía con el Anthony. Al bar lo mantenía un dealer fanático del TC 2000 que lo dejaba en manos de la mujer: una gorda enorme, para­noica con su esposo golpeador, capaz de reventarle “un seno”. Así nombraba a las tetas: “senos”, y eso nos mataba de risa. El dueño era un conocido de mi hermano mayor. Tomaba merca como si comiera tallarines, se chorreaba todo. Una noche me llevó a una piecita que tenía atrás donde escondía una caja de lavarropas llena de papeles escritos. Eran sus poemas. Calculé cincuenta kilos de poesía, o más.

—La mayoría habla de pájaros —dijo—, hay algunos de otras cosas.

Ana Laura en la cocina, siempre. El menú era único: hamburguesas y tostados. Yo solía no moverme de la barra. Algunas madrugadas no podía contenerme, cruzaba las corti­nas mugrientas y lloraba imbécil, rogándole.

—¿Pero por qué no, Ana?

—Somos amigos, Pablo, por eso.

—Pero yo te quiero.

—Ya te dije.

—¿Pero no te gusto?

—No, Pablo. No es eso. Es que vos no entendés.

—¿Qué no entiendo? Decime…

Siempre ese diálogo del orto. Después jugábamos al ping pong usando las rejillas de los tostados de paletas. ¡Cómo se movía! ¡Era una diabla, y el culo un timón perfecto!

Una noche cayó al bar el campeón mundial de boxeo y armó un desmadre. Golpeaba la barra muy borracho. Su ham­burguesa no se encontraba bien cocida. No pudieron frenarlo y se metió.

—¿¡Quién cocinó esta mierda!?

Nadie le contestó.

—¿¡Vos cocinaste esta mierda!? —le gritó a Ana. Pará, Sarmiento —le dije.

El Hueso era un tipo rudo. Había noqueado a Billy Schwer el año anterior, y así se hizo con el título del mundo. Le dije que fui yo.

—A vos te parece que esta mierda se puede comer —dijo, y la refregó en mi cara.

Le pateé a los huevos, el campeón conservaba sus refle­jos a pesar del alcohol. Un solo gancho descargó. Quedé tira­do debajo de la freidora frotándome la mandíbula. No veía. Cuando recobré la vista, lo sacaban entre siete. Ana me hizo un té de manzanilla. No se tocó el tema, en cambio me reveló un truco para secar los vasos a fondo con el repasador. Lo enroscó fálicamente, lo encajó en el trago largo y comenzó a girarlo con fuerza.

Ahora le miro las manos curtidas alcanzando más fotos. En una tiene bikini. Se avergüenza, las amontona. Sonríe. Se apoya en los codos, la cabeza en la mano abierta hacia arriba, y me mira. Es más salvar de la quiebra la pequeña pastelería familiar con el ominoso título de Les fleurs fuerte que el gancho de Sarmiento, o cual­quier cosa fuerte. Busca mis ojos, después la boca. Parpadea. Otra vez los ojos, la boca. Yo entiendo por fin lo que jamás concebí: nos puede gustar alguien feo, alguien que conserva rasgos de un pasado precioso, en un presente precario. Prín­cipe atrapado en un sapo que se refleja en los ojos tristes del perro sarnoso que vino a olerlo.

—Voy a mear —digo, y me levanto. Mi cobardía no tiene límites, a veces se engaña creyendo que la humillación más vil lo es. En el baño desabrocho los botones de la bragueta, saco el pito y meo un chorro furioso. Recuerdo haberlo leído: si forzás la meada, se va el azúcar; y yo no necesito azúcar, sino tranquilizarme.

Voy a tirar la cadena. El botón no existe. En su lugar hay un agujero y el flotador. No quiero hacer ruido. Odio el sonido de tirar la cadena en casa ajena. Tiro con fuerza el alambre y… ¡Dios! ¡Rompo el flotador! Un enorme chorro furioso surge de la pared lateral y golpea la opuesta y explota sobre mí, las cor­tinas de la ducha y el piso. No hay mucho que hacer. El brazo de metal está roto. El chorro no va a parar ni por joda. Llamo a Ana desde el baño. Ella no se anima a entrar. Insisto y entra.

—Creí que te estabas bañando… —me dice.

“Cómo me voy a estar bañando, pedazo de pelotuda”, pienso, no se lo digo. “Rompí el baño. ¿Me voy a estar bañan­do así porque sí en tu casa?”

—Se rompió —digo.

—¿Se rompió? Lo rompiste…

—Sí, lo rompí. No sé qué hice.

—¿Y qué quisiste hacer?

—Quise tirar la cadena, qué sé yo.

—¿Nunca tiraste una cadena sin la tapa?

—Sí, no sé, se rompió.

El agua empieza a correr por el pasillo. Llama a su ma­dre. La madre tarda en vestirse y llega preguntando qué pasó. El agua recorre el living y dobla en la cocina.

—Nada, má, se rompió el baño.

—¿Cómo que se rompió el baño! ¿Cómo se rompió?

—No sé, estaba flojo. El Pablo fue y…

—Hola —me palmea el hombro en un franco gesto mascu­lino—. A ver, correte.

La madre entra al baño y se agarra la cabeza.

—Hay que cerrar la llave de paso —dice—, en el techo.

Con Ana volvemos a la mesa. La madre pasa trotando.

—¿Quiere que la ayude, señora? —le digo.

Ahora vuelve con una escalera muy rota.

—Espere, yo se la tengo —le digo. Las piernas son idénti­cas a las de la hija. Dos jamones bastante considerables.

El piso está inundado más de tres centímetros seguro. La madre mete la mano en un hueco allá arriba y putea. Baja.

—No se puede, está trabado.

—¿Y ahora?

—Yo qué sé, en unas horas llamaré al plomero. ¿Qué ho­ras son?

—Las cuatro.

—Dejá, servite unos fernés. A las seis lo despierto al Ma­rio por teléfono.

Ana sostiene la escalera, subo, llego más alto que la ma­dre, meto bien el brazo y toco la llave. No cede, parece sol­dada. Intento hacia el otro lado. Ni modo. Bajo, y vamos a la mesa. Hay dos vasos con Fernet sobre un mismo posavasos grande. Nos descalzamos y tiramos las zapatillas en el sillón. El agua sube. La madre abre la puerta del patio, y el agua la sigue. Vuelve chapoteando, se sienta, toma un trago y larga el rollo. No oigo bien, dice ver al esposo. Es lo que cuenta. Una tarde en el patio, y otra vez en la ducha. Y bajo la cama, una noche, muerto. Lo movió y gritó hasta quedarse sin aire, el marido no reaccionó.

Ana Laura empieza a ponerse incómoda. Su madre no tiene fin, traga como boa el vaso de Fernet y prepara más. Tres veces lo vio. Él, cada tanto, le da las buenas noches, abre la ventana y entra la luna, conversan lo más bien.

Son las cinco y media de la mañana y no hay más Fer­net. La madre pregunta si creo en eso o me pasó algo. Cuento que una amiga sufrió alucinaciones, y que cuando ocurría la habitación se helaba. Ella veía personas junto a la cama. Un hombre barbudo, la chiquita con flores amarillas, gente de traje. Una medianoche dos tipos la estudiaron, y no pudo ni gritar. Uno de ellos le tocó el hombro al de atrás y le dijo: “No está lista”.

Ana aprieta mi brazo, tiene miedo. Abro la ventana, se mete la luz del día con timidez. La madre llama a Mario. Busco las zapatillas, le ato los cordones y me las cuelgo al cuello. Salimos. Nos sentamos en el cordón cuneta a ver amanecer. Despegan los estruendos de la fundición de enfrente, es la intro de un tema de Morcheeba.

Pasan autos colmados de gauchos. Van a las domas, a tres cuadras de allí. Llevan caballos o van montados con sus cajas de tetrabrik abiertas. Son muy graciosas las boinas y bombachas. Algunos son negros que nunca vimos en este pueblo de piamonteses; otros, demasiado gringos, blancos, transparentes, fluorescentes larvas del fondo de la tierra.

Los cachetes de Ana Laura amaneciendo, mirándome, riendo. ¡Dios Santo! Creo que soy feliz. Pero su rostro está de­trás de un vidrio y se aleja. Un rostro detrás de una máscara deforme que se burla del presente, de este presente que fue el futuro que no imaginé.

—Perdón —le digo en la moto—, mandáme la factura del arreglo, después.

—Dejá —dice.

—¿Cómo está tu mamá con ese rollo que largó?

—No sé, creo que está pa’ atrás.

Baja la cabeza.

—Vos también lo ves, ¿no?

No responde, levanta la vista. Quiere besarme. La boca, los ojos, la boca…

—Decime.

—Sí —se fastidia.

—¿Qué ves?

—Lo vi jugar con un trencito una noche que sentía rui­dos en el techo de la pieza, y salí al patio porque creí que eran los gatos.

Baja la cabeza otra vez. Arranco la moto.

—Bueno, nos vemos —dice mientras me pongo el casco—. No te pierdas de nuevo.

Saludo. Acelero, ya casi estoy en la esquina, miro el re­trovisor. De pie sobre el césped, apoyada en el canasto de basura, mira. Faaaar away, faaaar away.

CERTAMEN DE RELATO CORTO

PRIMERA. Podrán presentarse todas las personas que lo deseen.

SEGUNDA. Los relatos deberán ser inéditos, escritos en castellano y no premiados en otros certámenes. La temática será libre, aunque el Jurado valorará especialmente aquellos trabajos que plasmen la manera de ser de nuestras gentes, sus costumbres y todo aquello que se relacione con la esencia y raíz de la vida barquereña.

TERCERA. Los relatos tendrán una extensión máxima de 20 folios (32 líneas por folio), a una cara, en letra tipo Times New Roman, tamaño 12.
www.escritores.org
CUARTA. Únicamente se admitirá un relato por participante. Seis copias del mismo, debidamente cosidas o encuadernadas, con un título o seudónimo, además de una copia en disquete o CD en formato Word para Windows o equivalente, se remitirán a la siguiente dirección: Registro General de Entrada del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, calle Alta, nº 10, 39540, San Vicente de la Barquera (Cantabria, España). El plazo de recepción de los trabajos finalizará a las 14.00 horas del día 1 de junio del presente año 2012.

QUINTA. Los relatos se presentarán en un sobre cerrado, dentro del cual se incluirá otro sobre, también cerrado, en cuyo exterior ha de figurar el título del trabajo o el seudónimo del autor y, en su interior, los siguientes datos: nombre y apellidos del autor, dirección postal, número de teléfono y una fotocopia del D.N.I. o Tarjeta de Identidad.

SEXTA. El Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera designará en su momento a los miembros del Jurado, que estará compuesto por personas de reconocido prestigio en los ámbitos de la literatura y de la cultura.

SÉPTIMA. El fallo del Jurado será inapelable y se dará a conocer antes del día 30 de agosto de 2012. Asimismo, el Jurado, que tendrá plenas competencias para aplicar e interpretar las presentes Bases, se reserva la facultad de adoptar las medidas que estime oportunas para garantizar la autenticidad de los trabajos presentados.

OCTAVA. Se concederá un Primer Premio, indivisible, de 1.200 euros y dos accésits sin dotación económica. Con la intención de promover la creación literaria en San Vicente de la Barquera, se otorgará una mención especial al mejor relato presentado por un escritor de la localidad. Tanto el relato ganador, como los dos accésits y la mención especial serán publicados por el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera. También podrán ser incluidos otros relatos que, a juicio del Jurado, posean la suficiente calidad.

NOVENA. El Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera podrá colgar en su página Web, todos los trabajos presentados por los participantes, una vez emitido el fallo correspondiente por el Jurado.

DÉCIMA. No se devolverán los relatos no premiados y la participación en el Certamen implica la total aceptación de sus Bases.

Más información: http://www.sanvicentedelabarquera.es mail: concejaliadecultura@sanvicentedelabarquera.es

Hoy


Adiós...


Escritores desmenuzan al Tío Sam - NY1Noticias.com

Escritores desmenuzan al Tío Sam - NY1Noticias.com

El mito del Sueño Americano no pasa por buenos días, lo que se traduce, entre otras cosas, en recientes reportes de que la migración desde México ha parado de crecer después de cuatro décadas. Coincidiendo con este cambio de marea, se acaba de publicar “Sam no es mi tío”, una compilación de 24 crónicas de escritores mayormente latinoamericanos y mayormente radicados en Estados Unidos, que cuentan su visión particular del Sueño Americano.
El libro, editado por los argentinos Aileen El-Kadi y Diego Fonseca, cuenta con autores como Daniel Alarcón, Jon Lee Anderson, Juan Pablo Meneses, Santiago Roncagliolo, Jorge Volpi, Edmundo Paz Soldán, Hernán Iglesias Illa y el propio Fonseca. Los dos últimos estuvieron en Contraportada para hablar de “Sam no es mi tío”.

PREMIO "FRAY MOCHO" DE TEATRO 2011


El secretario de Cultura de Entre Ríos, Roberto Romani, anunció que ya se encuentran las bases del Premio Literario Fray Mocho. En esta oportunidad está destinado a los autores de obras teatrales.

SECRETARÍA DE CULTURA DE ENTRE RÍOS
PREMIO LITERARIO “FRAY MOCHO” TEATRO INÉDITO 2011

BASES

La Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos, en un todo de acuerdo con lo establecido por la Ley N° 7823 y su Decreto Reglamentario N° 2967/87 GOB, llama a concurso para otorgar el Premio Literario Fray Mocho –máxima distinción que otorga el Gobierno de Entre Ríos- en el género Teatro 2011.

DE LOS PARTICIPANTES

Artículo 1°: Podrán participar todos los autores entrerrianos nativos; oriundos de otros lugares del país y argentinos naturalizados, con una residencia mínima, continuada y permanente de cinco (5) años en la Provincia, a la fecha del llamado a concurso.

Artículo 2°: No podrán participar los funcionarios de la Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos, ni sus familiares directos.

Artículo 3°: La obra deberá pertenecer a un solo autor.
                                                                                   
Artículo 4°: Cada participante podrá intervenir con más de un trabajo, con diferente seudónimo.
DEL FORMATO DE PRESENTACIÓN DE LOS TRABAJOS

Artículo 5°: Para concursar deberá presentarse una obra teatral, original e inédita, que nunca haya sido representada, puesta en escena, leída total o parcialmente en público o dada a conocer por medio alguno; con una duración mínima de representación escénica de 60 minutos y máxima de 90 minutos.

Artículo 6°: Los trabajos deberán presentarse firmados con seudónimo.

Artículo 7°: Deberán presentarse tres ejemplares de la obra, en óptimas condiciones de legibilidad, en formato A4, en una sola cara del papel, en hojas blancas, mecanografiadas o por procesador de texto; con un interlineado de 1½ espacio; con los siguientes márgenes: superior e izquierdo 3 cm; derecho e inferior 1,7 cm. Tipografía genérica: Times New Roman, Arial, Courier New o Tahoma, tamaño 12.

Artículo 8°: Los ejemplares deberán estar debidamente abrochados, encarpetados o anillados y foliados sin hojas sueltas. Llevarán una carátula con el título de la obra y el seudónimo del autor.

Artículo 9°: Las tres obras se presentarán en un sobre cerrado, en cuyo frente se indicará el seudónimo del autor y el título de la obra. Junto con las obras, en un solo sobre aparte, que llevará en el frente el seudónimo del autor, se incluirá una hoja que consigne el nombre completo del autor, documento de identidad, domicilio, teléfono y firma autógrafa. Este sobre irá perfectamente cerrado, sin datos de filiación en el exterior. Los participantes naturalizados y residentes adjuntarán fotocopia de los domicilios que consten en el documento de identidad. Estos datos tendrán carácter de declaración jurada.

Artículo 10°: Los trabajos deberán ser remitidos únicamente, por pieza postal certificada con la siguiente leyenda: PREMIO LITERARIO “FRAY MOCHO” –TEATRO 2011–SECRETARÍA DE CULTURA DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS, GARAY N° 245, 3100, PARANÁ, ENTRE RÍOS, sin colocar remitente o número de documento u otra señal que identifique al autor de la obra enviada. El organismo no se reconocerá obligado a informar sobre el destino de los trabajos enviados en forma distinta a la indicada.

DEL JURADO

Artículo 11°: El jurado estará integrado por tres miembros de reconocidos antecedentes literarios a nivel nacional, en el género que se concursa, no residentes en la Provincia y será designado por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos. Su fallo será inapelable en toda circunstancia.

Artículo 12°: El fallo del jurado y la apertura del sobre con el seudónimo de la obra ganadora se efectuará ante escribano público, el viernes 7 de septiembre de 2012, y se dará a conocer por los medios de comunicación social.

Artículo 13°: El premio podrá ser declarado desierto, cuando se presentare una sola obra, salvo que hubiere votos fundados en su calidad; como asimismo, cuando ninguna acreditara méritos suficientes para ser premiada.

JURADO DE ADMISIÓN

Artículo 14º: La Secretaría de Cultura de Entre Ríos designará un Jurado de Admisión, que verificará el estricto cumplimiento del formato de presentación de los trabajos, establecido más arriba.
DEL PREMIO

Artículo 15°: El premio consistirá en la edición de la obra por parte de la Editorial de Entre Ríos, de un mil (1.000) ejemplares; doscientos (200) de los cuales se entregarán sin cargo al autor.

Artículo 16°: El premio no podrá ser compartido.

CONDICIONES GENERALES

Artículo 17°: El tema será libre.

Artículo 18°: Únicamente el ganador deberá presentar su obra, en formato digital, a los efectos de la publicación.

Artículo 19°: La recepción de las obras permanecerá abierta hasta el viernes 1 de junio de 2012, a la hora 13. Para establecer la presentación en término de las obras, se tendrá en cuenta la fecha del matasellos. Posteriormente –y dentro de los diez (10) días corridos- se efectuará el registro de las obras ante escribano público y se dará a conocer la nómina de los textos, con los respectivos seudónimos de sus autores, por los medios de comunicación social.

Artículo 20°: El Estado Provincial no se responsabilizará por los reclamos que pudieren efectuarse por plagio o violación de derechos habientes o de terceros, contra el ganador del certamen.

Artículo 21°: La Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos velará por la conservación de los envíos, pero no se hará responsable por la pérdida, deterioro o destrucción parcial o total de los originales o copias de las obras presentadas al certamen.

Artículo 22°: Los trabajos no premiados podrán ser retirados dentro del los sesenta (60) días hábiles, a partir de la fecha de publicación del fallo del jurado. Vencido este plazo, los trabajos que no fueren retirados serán incinerados.

Artículo 23°: En un todo de acuerdo con las facultades otorgadas por el Artículo 6° de la Ley N° 7823, la Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos se reserva el derecho de cambiar los términos, flechas y plazos anteriormente consignados, cuando por razones de fuerza mayor fuere necesario realizarlos en beneficio de los autores y del propio certamen.

Artículo 24°: La sola participación en el certamen implica el conocimiento y la aceptación de las presentes bases en todos sus términos.

Artículo 25°: Cuanto no haya sido previsto en las presentes Bases, será resuelto por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos.

RECEPCIÓN DE OBRAS: hasta viernes 1º de junio 2012.

FALLO DEL JURADO: 7 de septiembre 2012.

Algunos viejos poemas, en inglés

They cry the distance
ghosts
of the margins of the lavatory

a father without embrasing
dien in the roadside dicht




Beefy enormous clouds
beautiful white killer hairs of the time
sanitaries of steam
for the whole sky
they wake up of thousand-year-old missions
useless
they are born to a vulgar paradise

nothing reaches me
when I a lacking in live


not even the smoke  of the mouth in the winter






In a balcony of the thought
the child sits down crying  and doens’t say
he has fear

in some place of the mirror the child knows
if he moves
he will go away
as the towns that he imagines.

Tell me if i didn’t cut the grass with the hands
the beard with the nails
if i didn’t sleep with my open eyes

what is but sadness
old breadcrumb of moon
small sleep of forgetting
sixty kilos of incomprehension thrown(shot) in the bed
essential ignorance of life
the word satiates

except the rot of living
nothing

tell me if it si not a capital night
select
and the world ages in a night-shirt



(*) Traducción de Melina Tuazovko para el Festival Internacional de Poesía de Amsterdam 2003

Logran cambiar, desde el presente, un evento del pasado


Un grupo de físicos acaba de lograr lo que parecía imposible: modificar desde el presente un evento que ya había sucedido con anterioridad. La hazaña se ha conseguido aprovechando una extraña capacidad de las partículas subatómicas que ya había sido predicha, pero que jamás hasta ahora había podido ser demostrada. El espectacular hallazgo se publica en Nature Physics.



      A la larga lista de propiedades extraordinarias de las partículas subatómicas habrá que añadir, a partir de ahora, su capacidad para influir en el pasado. O, dicho de otra forma, para modificar acontecimientos ya sucedidos. El concepto clave que permite este nuevo y sorprendente comportamiento es un viejo conocido de los físicos: el entrelazamiento cuántico, un fenómeno aún no del todo comprendido y que consiste en una suerte de "unión íntima" entre dos partículas subatómicas sin importar a qué distancia se encuentren la una de la otra. Cuando dos partículas están "entrelazadas", cualquier modificación que llevemos a cabo sobre una se reflejará de inmediato en la otra, aunque ésta se encuentre en el otro extremo de la galaxia.
   Ahora, y por primera vez, un grupo de investigadores ha conseguido entrelazar partículas después de haberlas medido, es decir, a posteriori y en un momento en que alguna de ellas podría haber dejado ya de existir.
   Suena desconcertante, es cierto. Incluso los propios autores del experimento se refieren a él como "radical" en el artículo que aparece esta semana en Nature Physics. "Que estas partículas estén o no entrelazadas -reza el artículo, cuyo primer firmante es Xiao-song Ma, del Instituto de Óptica Cuántica de la Universidad de Viena- es algo que se decidió después de haberlas medido".
   En esencia, los investigadores han conseguido demostrar que acciones llevadas a cabo en el futuro pueden ejercer influencia en eventos del pasado. Siempre y cuando, claro, limitemos la experiencia al ámbito de la Física Cuántica.
   Allí, en el extraño mundo de las partículas subatómicas, las cosas suceden de forma muy diferente a como lo hacen en el mundo molecular (aunque ya se han probado algunos casos a gran escala y funciona). De hecho, cuando el entrelazamiento cuántico fue predicho por primera vez, el mismísimo Albert Einstein expesó su disgusto por la idea calificándola de "acción fantasmal a distancia".
   Después, durante las últimas décadas, el entrelazamiento fue probado cientos de veces en laboratorio, sin que hasta el día de hoy los físicos hayan podido averiguar cómo puede producirse esa especie de "comunicación instantánea" entre dos partículas que no están en contacto físico. Ahora, el equipo de la Universidad de Viena ha llevado el entrelazamiento un paso más allá, y ha conseguido lo que nadie había podido hacer hasta ahora.
   Para realizar su experimento, los físicos partieron de dos parejas de partículas de luz, esto es, de dos "paquetes" de dos fotones cada uno. Cada una de las dos partículas de cada  pareja de fotones estaban entrelazadas entre sí. Más tarde, un fotón de cada pareja fue enviado a una persona hipotética llamada Victor. Y de las dos partículas (una por pareja) que quedaron detrás, una fue entregada a Bob y la otra a Alice. (Bob y Alice son los nombres que se utilizan habitualmente para ilustrar los experimentos de Física Cuántica).
   Víctor, al tener un fotón de cada pareja entrelazada, tiene pleno control sobre las partículas de Bob y Alice. Pero qué sucedería si Victor decidiese entrelazar a su vez sus dos partículas? Al hacerlo, también los fotones de Bob y Alice (ya entrelazados con cada uno de los dos fotones en poder de Víctor), se entrelazarían el uno con el otro. Lo bueno es que Víctor puede decidir llevar a cabo esta acción en cualquier momento que quiera, incluso después de que Bob y Alice hubieran medido, modificado o incluso destruído sus propios fotones.
   "Lo realmente fantástico -afirma Anton Zellinger, también de la Universidad de Viena y coautor del experimento- es que esa decisión de entrelazar los dos fotones puede ser tomada en un momento muy posterior. Incluso en uno en que los otros fotones podrían haber dejado de existir".
   La posibilidad de llevar a cabo este experimento había sido predicha en el año 2000, pero hasta ahora nadie había conseguido realizarlo. "La forma en que entrelazamos las partículas -explica Zeilinger- es enviándolas hacia un cristal cuya mitad es un espejo. El cristal, por lo tanto, refleja la mitad de los fotones y deja pasar a la otra mitad. Si tu envías dos fotones, uno a la izquierda y otro a la derecha, cada uno de ellos olvidará de dónde procede. Es decir, perderán sus identidades y ambos quedarán entrelazados".
   

RESEÑA EN X


Detesta presenta esta sábado su disco en Arroyito


Voloj de mimbre


Muñecos de plastilina está compuesta por varios cuadernos y anotaciones sueltas escritas por un enfermo mental internado. Voloj presenta una novela simple en apariencia, extremadamente llevadera, de a momentos muy divertida, que se lee de un tirón (hasta aquí todos méritos difíciles de lograr, sobretodo de lograr bien) y lo hace desde un personaje construido con brillantez, sin fisuras, en una prosa sin saltos, sin detenciones, como debe ser.

Para mí, humilde bloguero en extinción como todos, es de lo mejor que leí proveniente de las tan discutidas letras cordobesas de la llamada nueva generación de escritores. Es un honor editarlo en mimbre.
Muñecos... llevas 160 lectores en apenas dos semanas de lanzamiento:


casa tomada

Anoche inauguramos Casa Tomada, la nueva casona cultural independiente de la ciudad y una gran oportunidad para dejar de quejarse y empezar a hacer cosas realmente copadas en materia cultural local. Fue una noche nutrida, divertida y de verdadero festejo.









Pego el debate con el patético Gamoneda

José Rico-Villademoros Gamoneda dijo...

Sr Giordano: si desea un debate, lo lógico es que sea como continuación de esta entrada no desde un post nuevo donde no se lee su crítica inicial; crítica desde la que parte esta discusión.
Dice usted que le he insultado; en ninguna parte de mi comentario encuentro insulto alguno. Todo mi mensaje es un diagnostico de su persona, no se confunda ni confunda el personal. Si es un insulto no solo hacia mí, que sería lo menos importante, sino a todos los miembros de mi comunidad el decir que son unos cursis de la peor calaña. Usted mismo se califica.
No se emocione, usted fue elegido como parte del jurado por puro azahar y al ser miembro fundador que no se presentaba al mismo. Era uno de los requisitos de las bases que no se tomó la molestia de consultar. Ahora veo lo injusto que se ha portado el azar con nosotros.
No deja de ser una casualidad que solo los textos que usted valoró eran buenos y de ninguno de ellos salieron los premiados, digo casualidad porque los textos fueron repartidos aleatoriamente entre los 8 miembros del jurado y los demás miembros no me han expresado crítica alguna.
Usted no puede indicar las virtudes de los textos que le fueron enviados por la sencilla razón de que no puede dar a conocer los mismos; tenía que haberlos destruido como le fue indicado debidamente en su momento: en caso de no haberlos destruido y hacerlos púbicos cometería un delito, al menos en mi país, y en cualquier caso estaría vulnerando los derechos de autor de los concursantes.
Termino, señor Giordano, con otro diagnóstico: es usted un cobarde. El colocar su crítica en su blog personal y no en el foro de la comunidad de la que era miembro y gozaba de toda libertad para hacerlo, lo demuestra.
Dijo Claude Boiste: “escribid las injurias en la arena, grabad los beneficios en el mármol”. Señor Giordano sepa usted que los escritos de esos cursis canallas, con gran orgullo los llevo en el mármol de mi corazón; sus injurias: en la arena de mi desprecio.
Reciba usted el más frio de los saludos.
19 de abril de 2012 11:52

José Rico-Villademoros Gamoneda dijo...
NOTA AL COMENTARIO ANTERIOR:

donde dice: "parte del jurado por puro azahar..." obviamente la palabra correcta es azar.
19 de abril de 2012 11:56



Pablo dijo...
No deseo un un debate, querido José. Si lo suyo no fueron insultos, fueron descalificaciones un tanto violentas porque atacaban a mi persona y no a mi obra, como yo sí hice con los textos del consurso, en donde en ningún momento ataqué a las personas que los habían escrito, sino a sus textos. Y usted no puede diagnosticarme, porque no me conoce, en todo caso puede diagnosticar mis textos, lo cual me tiene sin cuidado. Si integraba la comunidad, era por respeto, no se confunda ni confunda a los lectores, yo critiqué un par de textos, los ganadores, en ningún momento a persona alguna y menos a todos los miembros de la comunidad, que por otro lado no me parece mala y encontré allí buenos textos. Y quédese tranquilo que sí destruí los textos enviados, y cumplí a rajatabla con todo el procedimiento según me iba siendo indicado como miembro del jurado. Por otro lado no soy un cobarde por poner mi opinión en mi blog personal (en el cual tengo pleno derecho) y no en el foro. Con gusto lo hubiese hecho sino me hubiese usted expulsado sin la debida consulta como miembro fundador. Cuando quise hacerlo, mi cuenta estaba "misteriosamente" bloqueada. Pero yo sabía que así era, porque me lo expresó usted mismo en la primer respuesta hablandome en tiempo pasado como miembro de su comunidad. Lo suyo es una patraña, no existen miembros fundadores ni toda esa estupidez que ha armado, solo existe usted y su grupo de lameculos entre los cuales (y lo siento mucho) hay algunos buenos escritores. No se haga el vivo, querido José, tarde o temprano será desenmascarado, y aquí comienza.

Saludos, Pablo.
28 de abril de 2012 14:36

Leyendo...



   Al amanecer del 16 de agosto de 1946, grupos de fanáticos musulmanes salieron aullando de sus cuchitriles. Blandían porras, barras de hierro, palas. Ese era el resultado del llamamiento lanzado por la liga musulmana declarando el 16 de agosto de 1946 "jornada de acción directa", a fin de demostrar a los ingleses y a los hindúes que los musulmanes estaban dispuestos "a conquistar por si solos al Pakistán y, si era necesario, por la fuerza". Estos homicidas asesinaron implacablemente a todos los hindúes que encontraban, arrojando sus despojos a las alcantarillas. La Policía, aterrorizada, evitó prudentemente intervenir. Muy pronto, espesas columnas de humo se elevaron en numerosos puntos por encima de la ciudad: los bazares hindúes ardían. Pocas horas después, los hindúes salieron, a su vez, de sus barrios, exterminando a todos los musulmanes que encontraban. Jamás en toda su violenta historia había conocido Calcuta veinticuatro horas de un salvajismo semejante. Hinchados como odres llenos, decenas de cadáveres flotaban a la deriva del río Hooghly, que atraviesa la ciudad. Cuerpos mutilados cubrían las calles. En todas partes, quienes más habían sufrido, eran los débiles indefensos. En una plaza, yacía toda una hilera de coolies, apaleados hasta la muerte en el lugar mismo en que los habían sorprendidos sus asesinos, entre las varas de sus carritos. Cuando la carnicería hubo terminado, Calcuta quedó en poder de los buitres. Volaban en bandadas compactas, lanzándose continuamente en picado para alimentarse con la carne de los seismil muertos de la jornada.  

I PREMIO STONEWALL DE LITERATURA LGTBV


En Stonewall consideramos fundamental el desarrollo de una cultura LGTB para la normalización de este colectivo ante la sociedad, pero también para la creación de nuevos referentes y una identidad propia caracterizada por una óptica y unas claves compartidas tácitamente por sus propios miembros. Por esta razón la editorial Stonewall, dentro de sus objetivos de fomentar y apoyar dicha cultura LGTB, hace la presente convocatoria del I Premio Stonewall de Literatura LGTB.
                 
BASES

 1.- A través de este certamen Stonewall premiará las dos novelas de temática LGTB que, tras la deliberación del jurado designado, sean consideradas las mejores entre las presentadas, seleccionando al mismo tiempo para su publicación todas las demás obras que, a criterio de la editorial, cumplan los requisitos de calidad e interés para ser editadas.

 2.- Las obras presentadas deben tener las siguientes características:

-          Ha de estar escrita en lengua española.
-          La temática debe estar relacionada con la realidad del colectivo LGTB.
-          Debe mantenerse original e inédita al finalizar el presente concurso, sin haber sido premiada ni estar presentada en ningún otro concurso pendiente de fallo, siendo responsabilidad única del autor las consecuencias e indemnizaciones del incumplimiento de este punto.
-          Extensión mínima de 150 páginas a doble espacio. No hay una extensión máxima.

 3.- Las obras se remitirán a la dirección de correo electrónico premio@stonewall.es en formato Word  o PDF, indicando en el asunto del mensaje el título de la obra presentada, y en el cuerpo del mensaje los datos de contacto del autor, incluyendo nombre y apellidos, DNI, dirección de correo postal completa y teléfono. Las obras deben ser remitidas a partir de la fecha de publicación de las presentes bases y en cualquier caso antes del 1 de Junio de 2012. El envío de la obra, que sólo podrá hacerse por este medio, implica la aceptación de las presentes bases y el compromiso de no retirar la obra del concurso.

4.- Es responsabilidad única del autor el registro de la obra en el Registro de la Propiedad Intelectual, no asumiendo los organizadores de este premio consecuencia alguna de la no inscripción de la misma.

 5.- El jurado seleccionará todas las obras que, bajo su propio criterio, considere que entran dentro de la línea editorial de Stonewall y tienen la calidad suficiente para ser publicadas, ofreciendo a sus autores un contrato para la publicación de su obra bajo las condiciones contractuales habituales de la editorial. Estas condiciones incluyen que el autor percibirá anualmente en concepto de derechos de autor los siguientes porcentajes sobre el precio de venta al público sin IVA: 10% en la edición rústica; 6% en la edición de bolsillo; 20% en la edición en formato de libro electrónico. La edición inicial se hará en rústica, no existiendo compromiso en firme de publicación de las obras salvo en el caso de las dos obras finalmente premiadas. La firma de dicho contrato antes del 15 de Agosto de 2012 será requisito indispensable para que la obra seleccionada pueda optar a los premios de obra ganadora y obra finalista.

 6.- De entre todas las obras seleccionadas para su publicación, el jurado premiará dos bajo la consideración de obra ganadora y obra finalista, con un premio de 2.000 y 1.000 euros respectivamente. Este fallo se hará público entre septiembre y octubre de 2012, durante la celebración de un evento al que serán invitados todos los autores seleccionados y que será anunciado con suficiente antelación por distintos medios.

7.- Los premios de la obra ganadora y la obra finalista se considerarán, a efectos legales y fiscales, como un anticipo a cuenta de los derechos de autor de la publicación de la obra premiada. Los premios no están exentos de los impuestos, deducciones y retenciones que legalmente correspondan.

8.- Stonewall se reserva el derecho de declarar el premio desierto si considera que ninguna de las obras presentadas alcanza los requisitos de calidad necesarios para su publicación.

9.- El fallo del jurado será inapelable, y en cualquier caso los participantes renuncian a los fueros o leyes que pudieran ser aplicables en sus lugares de origen, sometiéndose únicamente a la legislación aplicable en Madrid. En caso de discrepancia, los participantes aceptan el criterio del propio jurado y en todo caso prevalecerá el principio de buena fe.


10.- La participación en esta convocatoria implica la plena aceptación de estas bases y el compromiso de máxima colaboración del autor de cada obra seleccionada para facilitar la publicación de la misma.

Para cualquier consulta sobre esta convocatoria escribe a premio@stonewall.es, visita nuestra página web www.stonewall.es, o llámanos al 91.570.91.02.

Este viernes


TE ESPERAMOS para que formes parte EN LA INAUGURACION DEL NUEVO ESPACIO CULTURAL CASA TOMADA!

abrimos las puertas para todos, para que vengas, disfrutes de buena música, para que veas arte, para que seas parte de este emprendimiento!

te esperamooos!

este VIERNES 27

espacio cultural CASA TOMADA!!!

HAY BUFFET!
REPITO, HAY BUFFET!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y MUSICOOS, Y MUSICA!
LOS ESPERAMOS!


(INVITEN A SUS AMIGOS!)

La próxima generación


Desenmascarando ditoriales (1)

hoy: Editorial Mesa redonda


Estimado Pablo:



Te escribo para saludarte, y a la vez para agradecerte nuevamente la confianza al ponerte en contacto con nosotros. Te comento que hemos revisado tu texto. ha sido aprobado, estamos interesados en publicar tu novela y que seas parte de nuestro catálogo editorial. Definitivamente se debe corregir y editar, pero de eso nos encargamos nosotros, claro de la mano contigo. Lo que te propongo es trabajar una coedición es decir que el "autor" corre únicamente con los costos de impresión y la editorial se encargaría de:

Editar, corregir, diseñar, diagramar, maquetar, distribuir el libro. Además de realizar el seguimiento respectivo a las ventas de todos los ejemplares en las diversas librerías más importantes del país.

A continuación, te adjunto la cotización:


·         Tiraje: 500 ejemplares


·         Medidas: 14.5 x 22 cm


·         Carátula: full color


·         Interior: Bond de 75 gr


·         Solapas: de 8 a 9 cm a cada lado.


·         Páginas: 60 páginas máximo.


  
Nota:

*El costo es de $1920.00 dolares americanos incluido el IGV.
*El monto se divide en 3 partes la primera cuota se da a la firma del contrato y las sucesivas cada 45 días aproximadamente.
*La fecha de salida del libro se realiza de acuerdo al cronograma  de trabajo entre el autor y la editorial.
*Las correcciones se envían por correo y con la aplicación de control de cambios.



Si estás de acuerdo, con lo antes mencionado espero tu ok, para adjuntarte el contrato. Realmente me gustaría que podamos trabajar este gran proyecto y ver tu libro por fin publicado a través de nuestro sello editorial.


A la espera de tu pronta respuesta.


Saludos cordiales, Sandra López Vallejos Gerencia General Grupo Editorial Mesa Redonda S.A.C. T: (511) 2473065 / 4771845 C: (511) 94522 7873 RPM: *209288 www.editorialmesaredonda.com




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Querida Sandra:

Le escribo para saludarla y comentarle que de ninguna manera han revisado mi texto, y que me pone muy furioso que editoriales para las cuales usted trabaja mientan descaradamente y jamás nadie se queje o los ponga en evidencia. De ninguna manera pueden haber revisado mi texto y consultado la viabilidad de la publicación porque se los he enviado anoche, y la respuesta ha llegado recién, a las pocas horas. Jamás podrían haber realizado todo ese trabajo en ese tiempo (por lo menos no con seriedad), a menos que no tengan otra puta cosa que hacer en todo el día, lo cual es altamente probable teniendo en cuenta el carácter de su atención. 
    Mienten aún sin tener en cuenta que pueden caer en un error evidente al decirme que han aprobado mi texto y quieren editar mi novela, cuando lo que yo les envié es un poemario. Por otro lado, si les hubiera enviado una novela, ¡¿cómo pueden  suponer que tendría menos de 60 páginas -como expresan en los costos- imbéciles?!
   Ustedes no son una editorial, lo que hacen, es aprobar todos los textos, y pedirle dinero a los escritores. Mienten descaradamente y no están contentos de nada, porque la literatura no les interesa. La literatura está lejos de ustedes, tan lejos que ni siquiera se merecerían llamarse mesa, ya no editorial. 

Vayanse a la mierda, al aguardo de pronta respuesta, los saluda:

Pablo Giordano.

Leyendo...




La prueba que no se puede tomar 

  Pensemos juntos esta situación. Un profesor de colegio secundario (pobres… ellos reciben todos los “palos”…) anuncia a los estudiantes que tomará una prueba “sorpresa” la semana siguiente. Los alumnos cursan un ciclo de doble escolaridad, es decir que concurren a clases a la mañana y a la tarde. El profesor les dice que la prueba la podrá tomar cualquier día, exactamente a la una de la tarde. Eso sí: ellos se enterarían el mismo día de la prueba, a las ocho de la mañana, ni antes ni después. Y las reglas serán estrictas, en el sentido de que él garantizaba su cumplimiento. El viernes previo a la semana en cuestión, el profesor anuncia que la prueba se tomará sí o sí. 
   Veamos ahora el siguiente razonamiento que hicieron los alumnos. 
   Uno dijo: –El viernes no la puede tomar. 
   –¿Por qué? –preguntó otro. 
   –¡Fácil! –retomó el primero en hablar–. Si llegamos hasta el día jueves y no la tomó, eso quiere decir que nosotros sabríamos el mismo jueves que la prueba será al día siguiente, ya que no le queda otra. Pero en ese caso, el profesor violaría su propia regla, ya que dijo que nos enteraríamos el mismo día de la prueba a las ocho de la mañana. Si no la tomó hasta el jueves,ese día nosotros sabríamos que será el viernes. Y eso no puede pasar –terminó contundente. 
 –No, pero esperá –saltó otro–. Entonces, el jueves tampoco la puede tomar –dijo entusiasmado y entusiasmando a los otros–. Fíjense por qué: como nosotros ya sabríamos que el viernes no la puede tomar (si no la tomó el jueves), entonces, si no la toma el miércoles, sabríamos ese día (el miércoles) que el jueves tiene que tomar la prueba. Pero eso volvería a violar sus propias reglas. Es decir, nosotros sabríamos el miércoles a la mañana, que si la prueba no la tomó ese día, la tendría que tomar el jueves porque el viernes no puede. Y es un lío para él, porque se dan cuenta que, así siguiendo, podemos demostrar ahora que el miércoles no la puede tomar tampoco, ya que si el martes no la tomó,como no puede hacernos rendir ni el jueves ni el viernes, tendría que ser el miércoles. 
   El proceso puede continuar hacia atrás, de manera tal de llegar a concluir que la prueba no se puede tomar nunca. O mejor dicho, ¡no se puede tomar ningún día de esa semana! Al menos, no se puede tomar en las condiciones que propuso el docente.La historia termina acá. La paradoja continúa abierta. Existe mucha discusión sobre ella y hay estudios en varios sentidos, sin que exista un consenso mayoritario sobre cuál es en realidad el problema principal. Ciertamente, los profesores toman pruebas “sorpresa”, de manera que hay algo que no funciona. Esas reglas que puso el docente son incumplibles. O bien el profesor tiene que revisarlas y admitir que los alumnos puedan enterarse el día anterior que la prueba será tomada, o bien el carácter sorpresivo será un poco más discutible.

VI PREMIO LUIS ADARO DE RELATO CORTO


La Asociación de Escritores Noveles (AEN), con el patrocinio de Adaro Tecnología, S.A., y la colaboración del diario El Comercio convoca el VI Premio Luis Adaro de Relato Corto.

Bases

Participantes

1.- Podrán participar los autores que lo deseen, españoles o extranjeros, siempre que los trabajos se presenten escritos en lengua castellana.

2.- Cada autor podrá presentar solamente un trabajo original con una extensión mínima de 3 páginas y máxima de 8 páginas, por una sola cara, en formato DIN A-4, con interlineado de 1,5 y tipo de letra Times New Roman de 12 puntos.

Dotación

3.- Se establece un único premio por un importe de mil quinientos euros más una cuota anual gratuita de socio de la Asociación de Escritores Noveles. Sobre esta cantidad se practicará las retenciones legales pertinentes.
                                                                                         www.escritores.org
4.- Si en el transcurso de la convocatoria, y antes del fallo del jurado, algún relato participante es proclamado ganador de otro concurso, el autor estará obligado a notificarlo a la organización del VI Premio Luis Adaro de Relato Corto.

Condiciones Generales

5.- Los relatos deberán ser originales e inéditos y no haber sido publicados (incluido internet) ni premiados en ningún concurso literario.

6.- El tema será de libre elección y cada concursante podrá enviar un único original.

7.- Los trabajos se podrán enviar por correo postal o por email.
• Para enviarlo por correo postal se deberá enviar en un sobre figurando en su exterior el título del relato y el seudónimo, en caso de utilizarlo. Dentro estará el texto a participar, una copia en CD y otro sobre pequeño cerrado “la plica”, en la que figure el título del relato y el seudónimo, en su exterior, y dentro deberá aparecer el nombre, apellidos, dirección, teléfono y fotocopia DNI o documento similar que acredite la identidad del autor. Todo ello se enviará a la siguiente dirección postal:

AEN – Asociación de Escritores Noveles.
VI Premio Luis Adaro de Relato Corto.
Apartado de Correos nº 5060
33209 – GIJÓN
Asturias – España

• Para participar a través de correo electrónico. Se enviará en un único correo dos documentos adjuntos en formato Word. En uno constará el título del relato y se adjuntará el texto en documento Word. En otro documento adjunto, también en Word, constará el título del relato y la palabra “PLICA” y en él se pondrá el nombre, apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico, y fotocopia del DNI o documento similar que acredite la identidad del autor. Los envíos por correo electrónico se harán a la dirección siguiente: info@asociacionescritoresnoveles.es.

8.– El plazo de admisión de los trabajos finalizará el 1 de Mayo de 2012 (se aceptarán los recibidos por correo postal con matasellos anterior a esta fecha).

9.- Constituyen el jurado figuras de reconocido prestigio enel mundocultural y literario. La Asociación de Escritores Noveles nombrará, al menos, una persona como representante que formará parte del jurado.

10.- El fallo del jurado se dará a conocer durante la segunda quincena del mes de septiembre de modo expreso y personal al autor del texto ganador. También se anunciará en los medios de comunicación a nivel nacional, en nuestra página web:http://www.asociacionescritoresnoveles.es y en el blog de la asociación:http://escritoresnoveles.wordpress.com.

11.- Todas las obras presentadas serán propiedad de sus autores.

12.- Si durante el periodo de selección, el Jurado comprobara que alguna de las obras seleccionadas hubiera sido objeto de un premio literario con anterioridad o estuviese publicada en algún medio digital o impreso, ésta quedaría automáticamente eliminada de la selección.

13.- El Jurado se reserva la posibilidad de declarar desierto el premio si las obras presentadas al mismo no reúnen una calidad literaria contrastada y manifiesta de acuerdo a la categoría del certamen.

14.- La Asociación de Escritores Noveles no confirmará la recepción de originales, pero sí responderá los envíos que reciba con solicitud de confirmación de lectura.

15.- No se devolverá ningún trabajo presentado a concurso, siendo destruidos los que no hayan sido galardonados.

16.- La participación en el concurso supone la plena aceptación de las presentes bases y para cualquier otra decisión sobre el mismo queda facultada la Junta Directiva de la Asociación de Escritores Noveles, cuya decisión será inapelable.

En una nube de gases

   Como ya dije acá, Ciencia que ladra viene editando excelentes títulos de divulgación científica con un estilo accesible, cuando no popular. Instructivos y a veces asombrosos, los libros se caracterizan por acercar al lector de baño conceptos temibles de manera divertida. Este no es el caso. Dejenme usar una analogía empleando el mismo tema por más que caiga en el lugar común: como una nube de electrones que jamás encuentra su centro, este libro, dentro de lo aburrido de su trancurrir, libera algunos cuantos de energía de vez en cuando. Su autor, Gabriel Gellon (Licenciado en Ciencias Biológicas de la UBA y PhD de la Universidad de Yale) llega a un nivel tal de dispersión que por momentos no entendemos bien el tema en el que estamos o que libro estamos leyendo. No quiero ser drástico tampoco porque el libro explica con audacia y simpleza qué es el átomo, y cuenta la historia de su descubrimiento. De algo nos servirá, aunque lamentablemente el libro cierra con un sofisma insoportable sobre la visibilidad, planteando si eso que vemos y manipulamos, realmente está allí. Un libro demasiado extenso, pesado, por momentos muy técnico que se diversifica demasiado. Pasemos a otro, de este, se han escrito varios y mejores.    
   Por otro lado, y sobre el tema de la invisibilidad e inexistencia del átomo, el autor lleva a confundir tanto al lector con esa filosofía new age de cierta crítica banal a la ciencia que provoca reflexiones inversas, como se puede observar en este párrafo que publicó Pagina / 12 a la hora de reseñar el libro en su edición de 2007:

Así como lo hizo en su anterior libro, El huevo y la gallina, Gellon vuelve a combinar el recurso histórico con la explicación teórica, aportando a sí una mirada más amplia de cómo llegamos a saber que el mundo está hecho de átomos, átomos que no se ven y de los cuales no hay ninguna prueba directa de su existencia. Había una vez... es, pues, un verdadero racconto de la evolución de una idea (más bien un cúmulo de ideas) que debutó en el pensamiento occidental como una entidad imaginaria de la mano de los griegos Demócrito y Leucipo en el siglo III a.C., sobrevivió casi olvidada durante la Edad Media, escandalizó a los religiosos del Renacimiento y consiguió la aprobación total en un congreso (el congreso de Karlsruhe) a principios del siglo pasado.

José Rico-Villademoros Gamoneda me insulta

José Rico-Villademoros Gamoneda dijo...
   Señor Giordano: soy el administrador y fundador de palabra sobre palabra, un club de escritores al que usted pertenecía, era miembro fundador y para colmo miembro del jurado de unos premios que de manera fría y despreciable trata de rebajar. Somos gente que ama la escritura, ese es nuestro único pecado; usted, amparado en un halo de estúpida soberbia, solo se ama a si mismo. No me provocan su palabra nada más que la tristeza de que los ganadores del premio puedan leer esta vomitiva declaración suya.
   No se cual es el motivo por el que su ego ha sido tocado, si el hecho de que no se le permitiera anunciar en su página de Facebook el ser miembro del jurado, si el problema reside en el poco éxito de sus textos en nuestra comunidad o si no se le han dado suficientes palmaditas en la espalda para alimentar su egocentrismo bipolar.
   Si se hubiera metido conmigo no le daría ni la categoría de recibir este comentario, pero que desprecie a unas personas, unas con bastante más calidad que la suya como escritores y otras, cuando menos, con la misma, que lo único que desean es aprender y compartir, eso no lo puedo tolerar.
Ignoro si usted llegará un día que pueda vivir de la escritura pero de lo que si estoy seguro es de que como persona, siempre será un muerto de hambre.
18 de abril de 2012 12:03

Pablo Giordano dijo...
   José: Veo una contradicción en su accionar. Si me convoca como jurado, supongo que es porque me considera a la altura de juzgar los textos de otros. Por lo tanto sus intentos de rebajarme como escritor quedan un tanto absurdos. Por otra parte, usted mismo en los mails de envío pedía la máxima consideración literaria y allí sí había buenos textos, textos que yo voté y no ganaron. Solo di mi opinión sobre el resultado del concurso, desastroso. Y podría detallarle, en el foro, uno a uno los motivos por los cuales esos textos necesitan una revisión a fondo y carecen de valor, y por qué los que yo había votado tenían algunas virtudes. En honor a esos escritores lo hago, en honor a los que trabajan muchísimo para escribir birn y se ven relegados en un concurso que premia cursilerías de la peor calaña porque lo que importa no es la literatura sino una red social sin filtros. Por último, repito, gracias por invitarme a juzgar el concurso, había buenos textos allí, ganaron otros, malos, y creo que en la calidad de jurado que se me entregó, me puedo enunciar al respecto. Invito desde esta ventana, a continuar el debate, a ver qué piensan los lectores.

Primera opinión argentina

Chozas, de Pablo Giordano

   Desde el inicio, apenas franqueamos la tapa de Chozas, se nos advierte que vamos a introducirnos en un espacio de ficción pura y que cualquier parecido con personas, lugares y hechos reales deberemos imputárselo exclusivamente a la fortuna de las coincidencias. La anotación, lejos de ser un formalismo o una obviedad, es una marca delatora, unwarning! a partir del cual inferir que el artefacto no es inofensivo, y que en ciertas manos puede estallar si previamente no se desactiva el cablecito rojo, ese que conecta la novela con su hábitat: un “pago chico” de la llanura cordobesa donde cada vecino soporta su curriculum pegado en la frente. Ellos son los destinatarios del mecanismo de autodefensa implantado, necesario en tanto y en cuanto el autor todavía camine sus calles. Y cuente.
   Puestos en esa ecuación, se nos revela una década en la “foja” del Nacho, quizás la más conflictiva de todas las que conforman una vida, aquella que va de los diez a los veinte años.
   El pibe, sus padres laburantes y una hermana, habitan una de las nuevas casitas de plan sembradas en los años ochenta en terrenos mercadeados al campo, transformado ahora a ojos del piberío en seductor vecino. A los diez años, para descubrir las cosas es imperioso ocultarse, y si la planicie pampeana es buchona por naturaleza, el instinto juvenil es hábil por necesidad.
   “Mis viejos me tenían penado de que me juntara con los del barrio y a cada rato me preguntaban a dónde mierda iba y que iba a hacer y ojito con esto y con aquello. Armé la choza porque quería vivir ahí. Más vale que después me cagué y volvía todas las noches a comer y dormir en mi casa.”
   La choza conforma entonces el templo del “otro” saber, aquel que se construye entre pares y se formatea en el cuerpo, sin margen para eludir los daños colaterales que tarde o temprano pasarán la factura. Como en el tango de Mores, hay de todo en la chocita, hasta lugar para la tragedia.
   En el pueblo todo se sabe y lo que no, se inventa y por más pepas que te morfes, nadar las agitadas aguas de la adolescencia con esa mochila en la espalda suele hundir a cualquiera si no se tiene a mano una tabla a la que aferrarse. Descartada la familia, cuyos vínculos son aún más frágiles que el manojo de cañas con que antaño construía las chozas; descartado el amor siempre esquivo; quizás lo único que distinga el nachito en la superficie sean los libros.
   Desde la contratapa, la voz autorizada de Fabián Casas pondera la particularidad del lenguaje con que está escrita la novela y no sanatea; la verosimilitud que muestran los personajes surge de la voz que los construye, los protagonistas hablan y fundamentalmente piensan con la edad que tienen, forjando su personalidad con el devenir del tiempo, lo que es decir con el discurrir de páginas. Y aunque sea una obviedad, no pasa seguido.
   Una novela, la primera que escribe Pablo Giordano, a la que le caben los tres adjetivos que reclamo de cualquier expresión artística: honestidad, atrevimiento y cierto grado de belleza.

Gustavo Caleri

6º ENCUENTRO POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LA DANZA

El Estudio Integral de Danzas, dirigido por la Prof. Silvia Dutto y el Estudio de Danzas “Gloria López Díaz”, dirigido por la prof. María Cristina Fonseca, presentarán el 6º Encuentro por el Día Internacional de la Danza. Será una nueva oportunidad para compartir un espectáculo que reunirá diversas manifestaciones artísticas de nuestra cultura y del mundo a través de danzas argentinas, españolas, latinoamericanas, árabes, tango, malambo y tap. Se llevará a cabo en el escenario en el escenario del Club “Bartolomé Mitre” este Sábado a las 20hs. 

Presentación de Los muertos en Villa María

¡Tercer Lanzamiento!

Con enorme alegría anuncio el tercer libro digital inédito y gratuito publicado por este blog. Después de La felicida es un Gordini y Siempre es domingo cuando llueve del recientemente premiado Javier Núñez que logró ya más de 850 visitas en unos pocos meses de publicación; llega Muñecos de plastilina, del cordobés David Voloj. David nació en Córdoba en 1980 y es licenciado en Letras Modernas, docente y periodista free lance. Publicó los libros de cuentos Letras Modernas (Recovecos, 2008) y Asuntos Internos (Raíz de Dos, 2011), por el cual obtuvo el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes. Sus relatos han aparecido en distintos medios, entre los cuales se destacan las revistas Lamujerdemivida (Bs.As.) y Definitivamente Jueves (Puebla), así como las antologías Carne (La creciente, 2006), Es lo que hay (Babel, 2009) y El Fungible (Punto de Lectura, 2009), antología editada para la Comunidad Europea donde publicó su cuento “Fronteras Latinoamericanas”, premiado en España ese mismo año. Además, confiesa, irregularmente actualiza su blog. 

   Muñecos de plastilina es una novela compuesta por varios cuadernos y anotaciones sueltas escritas por un enfermo mental internado. Cómo deja claro la cita de Alejandro Zambra que abre el libro, terminó siendo una novela a fuerza de acumulación de recuerdos; y si prestamos atención en este sentido, como recomendación de Isaías, el enfermero de turno mañana, el narrador debe dedicarse a escribir. "Escribiendo —dice el autor que dice Isaías— podrías rellenar los vacíos, las ausencias. Ciertas lagunas temporales que me impiden avanzar".
   Eso hace la novela, en la superficie, mientras se retuercen en el fondo aquellos temas perpetuos de la literatura y el gran arte en general: la condición humana, el paso del tiempo, la figura del yo, la realidad, el otro, la muerte, el olvido, etc.
   Voloj presenta así una novela simple en apariencia, extremadamente llevadera, de a momentos muy divertida, que se lee de un tirón (hasta aquí todos méritos difíciles de lograr, sobretodo de lograr bien) que se pregunta desde la ingenuidad o esa especie de genialidad infantil de los locos, temas que siempre obsesionan, los nombrados más arriba, entre otros; y lo hace desde un personaje construido con brillantez, sin fisuras, en una prosa sin saltos, sin detenciones, como debe ser.
   Para mí, humilde bloguero en extinción como todos, es de lo mejor que leí proveniente de las tan discutidas letras cordobesas de la llamada nueva generación de escritores. Es un honor editarlo en mimbre.


                                                               Click aquí para leerlo.

SE DIERON A CONOCER LOS PREMIOS PALABRA SOBRE PALABRA

Ya se dió a conocer el ganador y finalista del 1º Premio Internacional "Palabra sobre palabra" de microrelatos, organizado por la red social del mismo nombre. Participé del jurado junto a Marta Díaz Petenatti; Mario Ferrari de México; Juan Manuel Diez Cliville de España; Alfonso Jerez Jerez de Chile; Rodolfo Chàvez Mercado de Colombia; Luis Álvarez León de Italia y Begoña Zuber de Suiza. Según mi criterio, los resultados fueron desastrosos y no se encuentra en los textos ganadores un puñado de literatura por ningún lado. Juzguen ustedes mismos acá.

Lamentable comportamiento del INADI

   No es la primera vez que el INADI me sorprende con su receloso y distorcionado accionar en pos de  defensas políticamente correctas al extremo, muchas veces provenientes de malas interpretaciones. 
   Este caso ocurrió en Villa María y me parece de lo más absurdo. Citaron a su sede de Córdoba al conocido librero Eduardo Perrota, de la librería Expolibro, quien concurrió acusado de una supuesta violación de la Ley 23.592: tener a la venta libros referentes al Holocausto Judío, entre otros. La pena que estableció la institución, fue hacer pública en los medios de la ciudad una solicitada disculpándose. 
   Perrota lo hizo no sin una sorpresa particular y general por parte de la prensa y lectores. El INADI (según el librero) jamás le indicó qué títulos eran los que prohibía la Ley ni qué temáticas; pero que "tomando el relato de la señora Liliana Spengler y del Dr. Cohen -funcionarios presentes- hacían alusión a la Segunda Guerra Mundial y a la caída del III Reich". Perrota aclaró también que en ningún momento los funcionarios le dijeron que los libros estaban prohibidos (¿!).

   Me gustaría que funcionarios del INADI aclararan el caso. Y además, tengo una denuncia que hacerles. Así como hay gente que se indigna frente a ciertos temas que tratan algunos libros y se creen en derecho de reclamar a dicho organismo, y éste acude porque necesita demostrar que no cobran en vano, quiero denunciar siguiendo sus propios criterios las toneladas de libros que brindan falsa información y algunos nocivos para la salud empezando por La Santa Biblia, pasando por los libros de autoayuda y terminando por cualquiera de las nuevas modalidades de la New Age y llamadas "terapias alternativas" como la Homeopatía, el Reiki, o cualquier disciplina científicamente probada como inoperante y peligrosa para quienes la convierten en terapia de cabecera porque ofenden a mi inteligencia, a la humanidad en su conjunto y margina de la exposición pública a buena literatura, además de provocar daños que van desde una simple visión equivocada de la realidad y las consecuencias que ello acarrea, hasta la muerte; descontando que llevan directamente a la discriminación de cualquier otro tipo de ideas, ya que funcionan racionalizando y no razonando. 
   Ahora en serio: los que tenemos que respetar son los derechos cívicos de las personas y no sus ideas. Las ideas surgen para ser discutidas, refutadas, confirmadas, descartadas, aprendidas o bien, leídas u olvidadas. ¡Cómo se atrevén a llamar la atención de alguien por vender libros! ¡Eso, Señores del Instituto antidiscriminación, es discriminación!
   

Pablo Giordano.


Visita a Frisco

Este fin de semana pasé unos días nutridos en San Francisco a propósito de la distribución de Chozas y Los Muertos, gracias a la anfitriona Laura Pratto. Estuvimos en la tele, en un programa bizarro donde se la promocionó más a mi pareja que a mí, la conductora resultó ser exvarillense, casi me quedo sin decir qué hacía en la ciudad y la cineasta colombiana Sacha no tuvo oportunidad de hablar.


Visité los dos talleres de Laura y fue una experiencia desconcertante y rica. Debatimos varios temas pero los que quedaron rebotando fueron la sobreadjetivación y la transferencia de sensaciones al lector según las palabras utilizadas y la extención de las oraciones.


Por la noche leí en la Biblioteca Municipal algunos textos de no ficción, del proyecto sobre creencias humanas en el marco de una muestra cinematográfica y literaria sobre el rumor.




Presenté los muertos

...en Villa María, anoche. Una linda velada con amigos y otra gente que se fue acercando.



Nada como ir juntos a la par

La colección Ciencia que ladra, viene editando excelentes libros para iniciarse en ciertas cuestiones científicas de uso popular y algunas experimentales o muy nuevas (aunque a veces se vean desactualizadas como es el caso de Había una vez el átomo).
Un científico en el museo de arte moderno del oceanógrafo mexicano Luis Javier Plata Rosas, nos propone un paseo por lo que de ciencia tienen algunas propuestas del arte moderno y lo que de arte suele tener la ciencia, sobretodo la especulativa (agrego yo). Desde El Grito de Munch, hasta el arte de proporciones astronómicas, pasando por la bioingenieria al servicio del arte; Rosas repasa en breves anotaciones (ilustradas en la colección de Siglo XXI en blanco y negro -un defecto casi imperdonable-) la historia y en algunos casos excusas que los artistas impusieron para presentar sus obras, muchos aficionados a la ciencia, y muchos otros por pura verborragia "traida de los pelos" conocida en los pintores.
El libro es muy didáctico, compacto, entretenido y, si bien nos encontraremos con algunos lugares comunes (donde el autor se encapricha en pedir perdón) también hay lugar para el asombro y conocer cosas que no sabíamos, anécdotas, postulados, explicaciones. Es un libro perfecto para aquellos que jamás entendieron el arte moderno, o para quienes no encontraban explicación a algunas monstruosidades pictoricas que otros veían geniales.
   Generalmente cito acá, después de escribir mi opinión, alguna contrapropuesta o articulo aumentativo sobre el libro para que quienes leen el blog no se vayan con mi imágen, en la cual desconfío, pero, en este caso, no encontré artículos o reseñas muy diferentes a esta.

Escuchame entre el ruido...

Engtrevista en Radio Regional de Villa María:

El diario del centro del país


   Pablo Giordano es de Las Varillas. Allí nació en 1977, allí vive y desde allí se proyecta al mundo. Y no exageramos, Giordano integra ese pequeño grupo de jóvenes escritores de la provincia que ha hecho de su trabajo literario un oficio. La disciplina, la prolijidad y la autoexigencia, llevada casi al extremo, lo han proyectado hacia todas las direcciones; como un sismo que tiene epicentro en el interior de Córdoba, pero con una onda expansiva de límites desconocidos. 
   Ha publicado en diarios, revistas y sitios de América y Europa: La Voz del Interior, EL DIARIO del centro del país, Diario Perfil, Punto en línea (de la Universidad Nacional de México), El Especial de Nueva York y Alex Lootz de Madrid. A fines de la década pasada formó parte de las discutidas antologías provinciales sobre la narrativa joven en Córdoba (Es lo que hay y 10 bajistas) y publicó los libros “La Felicidad es un Gordini” (poesía, 2009), “Los muertos” (cuentos, 2012) y “Chozas” (novela, 2012). En la actualidad mantiene una columna en la revista PoloSecki, de Córdoba, y escribe casi a diario en su blog “Cosas de mimbre”, un espacio virtual en el que difunde sus escritos y un abanico de propuestas para aquellos que gustan de la cultura en toda su extensión. 
   Recientemente su trabajo se coronó con la publicación de dos libros de muy buena factura en los géneros cuento y poesía. Esos títulos son la “excusa” que hoy le proponemos en este hermoso domingo.

 Armando la choza 

   Giordano está feliz: recientemente una editorial cordobesa materializó en tapas duras una novela que comenzó a escribir cuando era adolescente, 16 años para ser más exactos. Sobre ese momento, el autor reflexiona ahora, con 18 primaveras más sobre la piel: “Aprendí básicamente el ABC de la literatura y algunos truqillos más. Fue una experiencia reveladora, exhaustiva y agotadora, en su sentido literal”. 
   En el medio, desde su inicio hasta la edición, pasaron correcciones, publicaciones en microcapítulos en web (al mejor estilo novela por entregas) hasta las últimas correcciones momentos antes de imprimirse. “Chozas”, se ambienta hacia “fines de los 80, comienzo de los 90, en un barrio de trabajadores de un pueblo del interior de Córdoba. Allí se desarrolla la historia de un niño de clase media baja con sueños de escritor que, en épocas hiperinflacionarias marcadas por la última dictadura y las secuelas de Malvinas, descubrirá la muerte, el sexo y el amor en pleno vaciamiento menemista, entre otros temas fundantes, los cuales se abordan diagonalmente y configuran un paradigma generacional que no escapa a la neurosis y arriba a la adultez con una visión del mundo interrogativa de ciertos valores.” 
   El amplio proceso de maceración del texto ha hecho que distinguidos lectores se aproximen a la propuesta del varillense y hayan emitido su juicio revelador. En ese sentido, Fabián Casas dijo que Chozas “es un libro intenso, lírico, donde desfilan personajes inquietantes que me hizo acordar a la primera vez que me encontré con el lenguaje particular del gran Ricardo Zelarayán. Entre la montonera de libros literarios, ‘Chozas’ hace la diferencia por la creación de un lenguaje en mal estado, pero sin fecha de vencimiento. Un lenguaje que se muerde la cola y que destila veneno. Un libro que produce intensas ganas de escribir”. 
   El escritor cordobés Federico Falco, contemporáneo al autor de “La felicidad es un Gordini”, dice: “En ‘Chozas’ Pablo Giordano da cuenta, con una voz atenta a los detalles del habla y una mirada dura e implacable, de las formas de la infancia y la adolescencia en un pueblo del interior de Córdoba a fines de los años ochenta y principio de los noventa. Detrás de la aparente calma de las siestas y los feriados, mientras los adultos tratan de llegar a fin de mes como pueden, los más chicos descubren la violencia, el sexo, las diferencias de clases y los códigos de la amistad. Las películas de Luis Miguel, las novelas de Carolina Papaleo y Raúl Taibo, Nirvana, los bloopers de canal 8 y las bolsas de chizitos puntean un crecer doloroso y la entrada en una primera juventud que, en el horizonte de la llanura, se vive ya como una vejez infinita, sin esperanzas”. 
   Por otra parte, desde el otro lado del charco (España), Marcelo Luján escribió: “Chozas describe -con mucho acierto y desde una violenta dulzura- esa instancia maravillosa de la vida que es la adolescencia. Un texto precioso -de altísimo vuelo literario- que no parece ni de lejos ópera prima. Una prosa sin miedos, suelta, que descubre todos los rincones de cualquier pueblo de provincia. Párrafo aparte para los discursos directos: los más auténticos que he leído en años”.




Exhumando muertos

   De manera paralela, hacia fines de año pasado, Giordano veía concretado otro proyecto y es que su libro de cuentos “Los muertos” terminaba de editarse luego de ser seleccionado unánimemente y obtener el primer puesto en un concurso literario a nivel nacional. 
   Este libro alberga una serie de nueve cuentos que se exhumaron como huesos, en los que algunos ya habían aparecido en distintos medios del país y el exterior y que terminaron de armar el esqueleto con la adición de nuevos textos. Un libro orgánico, macizo, donde nada sobra. El autor nos sitúa en contextos particulares y disímiles, con esa prosa limpia, coloquial y con esas descripciones que nos plantan en algún pueblo de nuestro interior cordobés donde aparecen esos personajes singulares y pintorescos que muchos conocemos. 
   Juan Terranova escribe al respecto que “Los muertos” es una “cartografía de lo doméstico y la calle, personajes que son al mismo tiempo conocidos y extraños como en el heimlich freudiano. Pablo Giordano trabaja con una lupa, con una pinza y con un grabador-reproductor de voces. Sus relatos son ágiles, livianos, directos, pero también microscópicos, duros, astillados como un insecto de vidrio que nos mira”.
   Por su parte, Rubén Sacchi manifiesta “estos cuentos son crueles, pero no al estilo de Abelardo Castillo; poseen una crueldad cotidiana, casi natural, pero muy humana porque son horrores que resultarían evitables más allá de lo cultural y lo social. Sartre decía que para que el suceso más trivial se convirtiera en aventura era condición necesaria y suficiente contarlo. Yo sumo a esto que si la manera de referirlo lo vuelve atrapante, podemos estar en presencia de una promesa para el género”. 
   Un género difícil donde cada componente debe encajar perfectamente para que la maquinaria funcione de manera aceitada y armónica. La naturalidad con la que han sido construidos los diálogos hacen que cada trama sea un universo por sí mismo y se cree ese ambiente verosímil que a quienes escriben les cuesta lograr. 
   Cerramos con dos impresiones realizadas fuera del país. Desde México, Marco Tulio Aguilera Garramuño sentencia “hay algo indefinible en la prosa de Pablo Giordano que hace pensar en lo argentino esencial: aquello que está lejos de lo aparente porteño, la farsa, el embuste, la presunción. Su escritura es juvenil, pero posee una madurez definitiva”. Por su parte, José Angel Barruecos, desde España, dice que “Pablo Giordano destila en sus relatos una prosa feroz y cuajada de jerga mediante la que nos brinda historias ásperas y truculentas que nos enfrentan con esos abismos donde se mueven la violencia y la miseria”.

Darío Falconi